Un rincón tranquilo
Leer es una de las últimas cosas tranquilas.
Un libro pide tu atención y te la devuelve cambiada. Lo que pasa entre tú y la página es tuyo: no es una actuación, no es una puntuación, no es algo que se pueda contar o comparar. Construimos Kiveo para que siga siendo así.
Esto es lo que defendemos.
Tu lectura es tuya
Lo que lees y lo que haces con ello, te pertenece. No lo vendemos, y no se lo damos a nadie que no hayas elegido. Si tus estanterías viajan alguna vez —a otro dispositivo o a alguien con quien quieras compartirlas— esa es tu decisión, tomada por ti, cada vez.
El rincón sigue siendo tuyo.
Silencioso por diseño
Sin anuncios. Sin feed para desplazarse. Nada que llegue sin ser invitado para atraer tu atención. Lo que te llega, te llega porque lo pediste.
La aplicación debería quedarse en silencio en el momento en que abres tu libro, y mantenerse al margen hasta que termines.
No es un marcador
Aquí no hay nada que ganar, y nadie contra quien medirse: ni otros lectores, ni el lector que fuiste el mes pasado.
Una larga noche dedicada a una sola página todavía cuenta.
Una sesión a la que no puedes ponerle un número todavía cuenta.
Lo que hiciste de un libro importa más que la rapidez con la que lo leíste.
Sin prisas, sin deudas
Lee a tu propio ritmo. Deja un libro y vuelve a él en otra estación, o nunca. Léelo de nuevo desde el principio.
Un día de descanso no es un fracaso: es solo un día.
Aquí no hay un atraso del que caerse.
No le debes nada a tu biblioteca.
Somos algo pequeño, hecho con cuidado, para personas que aman leer de forma pausada. Si eres tú, aquí hay un rincón. Cuando estés listo.
